miércoles, 11 de octubre de 2017

Hermafrodita

El océano se marcha tras tus pasos,
Se marchan la primavera oxidada
Y los hombres desnudos,
Las máquinas infestadas de sangre
Y el sexo de las mujeres.

Se marchan los caníbales solitarios
Y las madres hambrientas,
El silencioso danzar de los esfínteres
Bajo las bóvedas de hierro.

Se disuelven tus huellas
En el agua plomiza,
En la electrónica de unos labios
Que se apagan.

Se marcha el sol
Y el loto se abre,
De su silencio surge
La sangre femenina de la luna
Y el frío tenebroso
Del acero.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Bipartidismo y capitalismo

TEODORO NELSON 

En un inicio, los jóvenes Estados burgueses y sus instituciones se convirtieron en verdaderos campos de batalla, donde las distintas fracciones de la burguesía (industrial, financiera, comercial…) pugnaban por la supremacía.

Sin embargo, poco a poco la burguesía nacional fue cristalizándose en cada país. La centralización y el monopolio inherente al desarrollo del capitalismo permitieron que surgieran así las clases dominantes en el seno de cada nación. Las luchas entre las burguesías revestirían un papel internacional cada vez mayor.

De tal modo que el Estado pasa a su función originaria, la de ser un sistema de represión de clase, un conjunto de superestructuras que administran los negocios de una minoría. Y, en su justa correspondencia, los partidos políticos de la burguesía, ya sea esta industrial o financiera, sirven a los intereses de dicha minoría.

Fruto de sus características históricas, “la burguesía se ve obligada a mentir hipócritamente y a llamar ‘poder de todo el pueblo’, democracia en general o democracia pura a la república democrática (burguesa) que es, de hecho, la dictadura de la burguesía, la dictadura de los explotadores sobre las masas trabajadoras”. (Lenin, “Democracia” y Dictadura). A lo largo de su historia, la burguesía tuvo que romper con el control sobre la producción para poder extenderse sobre el mercado, rompiendo así las dictaduras de los antiguos Estados feudales para lanzarse a su compra. Incluso acabaron con la esclavitud que ellos mismos regentaban para acceder a la nueva mano de obra proletaria.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Independencia y táctica marxista


TEODORO NELSON  


En su táctica política, los marxistas defienden todas aquellas posturas democráticas que la burguesía no ha llevado a cabo. Esto pasa, entre otras cosas, por la defensa de los derechos civiles, del desarrollo industrial, etc. “Luchan, pues, por alcanzar los intereses inmediatos de la clase obrera, pero en el movimiento actual representan al mismo tiempo el futuro del movimiento” (Marx y Engels, Manifiesto Comunista). Lo que los diferencia es que al mismo tiempo defienden las tesis del socialismo científico y revolucionario.

De este modo, por ejemplo, el Partido Comunista Alemán actuó “conjuntamente con la burguesía contra la monarquía absoluta(íbid). O en Francia se adhirieron al Partido Socialista Democrático frente a los conservadores, “sin por ello abandonar el derecho de mantener una posición crítica frente a las frases y las ilusiones provenientes de la tradición revolucionaria(íbid). Actuar de otra forma significaría caer en el sectarismo pequeñoburgués. 

Así, la izquierda debe defender los derechos civiles (sufragio, libertad de reunión y manifestación, derecho de huelga...) más que la burguesía que los vino a parir, culminando incluso las tareas inacabadas que a los capitalistas les corresponden como clase, sin por ello renunciar a sus principios comunistas. 

El derecho civil primigenio, el más básico, es el derecho de autodeterminación. Ciertamente, las naciones son la forma que adopta el Estado burgués, el mercado común de la burguesía. Pero es también la primera plaza que deben conquistar los trabajadores. Y como vemos, los comunistas defienden los logros democrático-burgueses que son también triunfos de las masas ¿O acaso deberíamos prohibir los derechos humanos por aparecer durante la revolución francesa? 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Colonialismo y terrorismo: el origen del tradicionalismo islámico.

TEODORO NELSON 

https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/04/8b/73/Bajo el colonialismo (período donde Europa conquista prácticamente todo el globo por la fuerza y anexiona sus territorios) las grandes metrópolis imperialistas se vieron en la obligación de crear Estados dependientes de su economía y sus países.

Sin embargo, en muchos lugares de África y Próximo Oriente, las sociedades no presentaban organizaciones nacionales, sino tribales, feudales, proto-Estatales, etc. Ante esto, los europeos recurrieron a las clases dominantes de cada región, así como a los “jefes” o "caciques" de cada zona.

De esta manera muchos miembros de las élites tradicionales se convertirían en funcionarios de estas “dictaduras” cuyos amos serían ineludiblemente los occidentales. Adquieren, además, nuevos poderes (ejecutivos, fiscales…) fruto de su asimilación al Estado colonial y a sus nuevos amos. Nace así el “chiefdom system”, una de las formas en las que aparece el “gobierno indirecto” (indirect rule) uno de los dos grandes mecanismos del colonialismo clásico junto al “gobierno directo” (direct rule).

lunes, 22 de mayo de 2017

El fascismo en la actualidad

TEODORO NELSON 


El fascismo es una de las formas que puede adoptar el Estado capitalista. La existencia del fascismo presupone, además, un determinado estadio de desarrollo del capitalismo. Esta fase de desarrollo es el imperialismo, o sea, la etapa donde el capital financiero (y posteriormente bancario) centraliza y controla el resto de la economía. Es, también, el paso siguiente a la cartelización de las industrias.


Así pues, el fascismo es la forma dictatorial del Estado imperialista. No es, por supuesto, la única forma que puede adoptar. El fascismo presupone el corporativismo de las empresas con el Estado, el reforzamiento de las primeras con el segundo. Se suele dar, entonces, en Estados que por su debilidad necesitan aumentar la cuota de plusvalía a través de los monopolios públicos y fusionarse con ellos hasta determinado punto.

Cabe destacar que esta unión es una forma genuina que aparece en el imperialismo en general, no sólo en el fascismo. Según Lenin en su libro El Imperialismo, fase superior del capitalismo: “vemos claramente como los monopolios públicos y los privados entretejen formando un todo en la época del capital financiero, cómo tantos unos como los otros no son en realidad sino distintos eslabones de la lucha imperialista entre los grandes monopolistas para repartirse el mundo”. Ahora podemos entender qué es y porqué aparece el fascismo. Si, dadas estas condiciones, analizamos el grado de desarrollo del capitalismo en cada país, entenderemos las diferencias entre cada “fascismo”. En España por ejemplo, la oligarquía bancaria se asentaba sobre una base industrial muy débil y, por lo tanto, dependía en gran medida de las finanzas del Estado. Entendemos así por qué surge con gran prontitud el fascismo en España, y cómo se mezcla con elementos antiguorregimentales, dando pie a un fascismo “feudalizante”, a un nacional-catolicismo.