domingo, 19 de febrero de 2017

La lucha de clases en Podemos y la pequeña burguesía

TEODORO NELSON 



La batalla política en Podemos concluye de momento. El origen de tal enfrentamiento no se debe a la batalla de ideas o posiciones, sino a su inequívoco carácter de clase. Este enfrentamiento es a su vez una forma específica de la división de la izquierda política. 

Así, Errejón representaba a buena parte el aparato del partido puesto por su equipo, aquellos que a nivel local y central ya ocupaban cargos en la administración del Estado y que, por consiguiente, eran partidarios de asimilarse lo más rápido posible a las instituciones así como a los partidos de orden. Por otra parte, el sector de “Iglesias” representaba a los incondicionales de secretario general, de objetivos más a largo plazo.

De este modo, es la guerra por los sillones la que determina en última instancia la diferencia de ideas y por ende la división. Al verse aislado de una buena parte del aparato del partido, Iglesias adoptó una postura de “acercamiento” a las bases, aunque el programa así como la línea política sean las mismas; es un cambio de forma. Recordemos la moderación sufrida durante las elecciones por Podemos y por el propio Secretario. Proceso similar al de Pedro Sánchez, el cual no es más de “izquierdas” que Susana Díaz. Simplemente, al verse sin aliados, decide tornarse más cercano “a las masas” por el puro interés del cálculo personal.

martes, 27 de diciembre de 2016

Pulpa de carne ciega.

Caminas solo, largamente
Esperando los relojes de un tiempo oculto,
Buscando las raíces de mi cuerpo
Para subir por mis largas piernas.

Yo seré uno contigo,
Un gran párpado cerrado,
Un ser sin sangre
Bajo la noche abierta.

Camina conmigo bajo esta ciudad que duerme,
Fúndete conmigo en el silencio,
En una hoguera sin sombra
Hasta que sólo queden las cenizas.






domingo, 11 de diciembre de 2016

La mentalidad colonial en Canarias


TEODORO NELSON
 
En Canarias, las relaciones sociales de producción se basaron, hasta hace relativamente poco, en la propiedad de la tierra. Esto significa, en primer lugar, que las relaciones productivas se presentan a menudo como relaciones personales (como explica Marx sobre las relaciones feudales en El Capital) y, en segundo lugar, que el peso y las consecuencias de las formas antiguo-regimentales aún sigue pesando en la mentalidad canaria.

A partir de los años 60, las Islas sufrirán la mayor transformación productiva de su historia. Sin embargo, existe un entrelazamiento en cuanto a las formas de apropiación y distribución de las rentas entre ambos modelos. Miles de campesinos empezaron a poblar la costa, trabajando en el sector terciario. No obstante, las relaciones sociales mantuvieron su carácter servil, con un proletariado estacionario y poco concentrado, con una mayor preeminencia de la pequeña propiedad. Este modelo también presenta en parte sus formas económicas a través de formas sociales. El pueblo canario siguió sirviendo, esta vez a las enriquecidas masas europeas, lo que refuerza la mentalidad servil y al mismo tiempo la cultura colonial, al aparecer Europa como una fuente inagotable de riqueza.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Teología del neoliberalismo

TEODORO NELSON 


El neoliberalismo es la expresión descarnada de los intereses del capital en su fase imperialista más desarrollada. Es, al tiempo, la ideología del imperialismo estadounidense como fuerza hegemónica. Esta surge en un momento de crisis del capitalismo donde era necesario aumentar la cuota de plusvalía, tanto aumentando la tasa de explotación (desde 1973 en EEUU vemos un estancamiento del salario real al tiempo que colapsa el sistema Breton Woods y se produce un proceso de desregulación a escala mundial en cuanto a la balanza de pagos [1]) como saqueando el tercer mundo (aplicación de los Programas de Ajuste Estructural o intervención en las dictaduras de América Latina).

Uno de sus dogmas más importantes es que ya no existe el “trabajo” ni los “trabajadores” [2], que eran elementos del “pasado”. Esta doctrina, a pesar de lo absurdo, ha sido aceptada por todo el pensamiento europeo, e incluso por amplios sectores de la “izquierda”. El término “proletario” es aún más condenado, convirtiéndose a menudo en sinónimo de “pobre”.

Así pues, el proletariado sólo existió durante un breve período de tiempo entre el siglo XIX y mediados del XX. Hoy en día no existen los trabajadores como tal; sino meramente diferentes escalas salariales. No existen ya las clases sociales, y las únicas diferencias son identitarias: raza, etnia, religión, cultura... Aparece así el racismo cultural.

jueves, 25 de agosto de 2016

Feminismo, burkini y colonialismo

TEODORO NELSON 


Recientemente, la policía francesa obligaba a desvestirse a una mujer musulmana en una playa. Más allá de los intereses concretos del imperialismo francés para agredir a las minorías (aumentar las intervenciones en oriente medio, criminalizar a las minorías en una época de profundos recortes laborales…), refleja una vez más la cuestión de la mujer y el colonialismo, del género y la “raza”.

Para entender el entrelazamiento de estos procesos es fundamental recurrir al estudio de Frantz Fanon donde analiza el papel de la mujer durante la revolución argelina. Durante la administración colonial francesa, el asunto del velo cobró especial importancia. Según Fanon:

Los responsables de la administración francesa en Argelia, empeñados en la destrucción de la originalidad del pueblo, encargados por el poder de intentar a cualquier precio la desintegración de las formas de existencia susceptibles de evocar una realidad nacional, aplicaron el máximo de sus esfuerzos para destruir la costumbre del velo, interpretada para el caso como símbolo del status de la mujer argelina. […] En aquel momento la administración colonial pudo definir una doctrina política más precisa: 'si deseamos atacar a la sociedad argelina en su contexto más profundo, en su capacidad de resistencia, debemos en primer término conquistar a las mujeres; es preciso que vayamos a buscarlas detrás del velo en que se esconden, en las casas donde las oculta el hombre”.