martes, 11 de diciembre de 2012

Algunas consideraciones sobre la China actual

TEODORO NELSON   


CHINA COMO SUPERPOTENCIA 

Se hacen diversas consideraciones sobre China como superpotencia. Deberíamos, entonces, definir primero qué es superpotencia. Si atendemos para ello a datos económicos generales, la respuesta sería sin duda afirmativa, con el segundo PIB del mundo, una industria tecnológica de las más avanzadas, el desarrollo de la carrera espacial...

Sin embargo, otros datos, como el nivel de vida, el desarrollo de las zonas rurales, la capacidad de adquisición de bienes importados, etc. se encuentran aún muy bajo en los estándares internacionales. Pero esto no nos debe predisponer una mala actitud ante china. El PIB per cápita ha crecido 1.200 dólares en apenas 4 años, dejando en 2011 un sueldo medio de 7.400 dólares al año, lo que, en paridad de precios al consumo, permiten una “clase media” desarrollada (no tanto como Europa o ciertas zonas de Estados Unidos, pero ciertamente encomiable si tenemos en cuenta que China estuvo bajo un sistema económico prácticamente feudal hasta 1950).


Estos datos desbaratan las tesis de que los chinos trabajan mucho y tienen muy poco. De hecho, el 52% de la producción interna se destina al consumo, lo que muestra una importante capacidad adquisitiva en las masas chinas (en EEUU es del 62%). Las actividades lucrativas y de ocio se están desarrollando. Para este año en España, por ejemplo, el turismo chino ha crecido un 36% (130.000 en 2011, una cifra nada despreciable).

Así pues, cabe decir que China es una superpotencia plena en diversos aspectos, y atrasada o muy atrasada en otros. Pero los datos económicos nos muestran como el nivel de vida está creciendo y se están haciendo numerosos progresos a lo largo de toda la nación, que por su tamaño y demografía presenta grandes problemas, para los que se requieren grandes soluciones.

Hace algún tiempo empezó a difundirse la noticia de la desaceleración china. Pero esta desaceleración corresponde al programa de los 4 puntos, que pretende bajar el crecimiento del PIB al 8% anual, para evitar el conocido sobrecalentamiento económico, que lleva a una crisis de sobreproducción. De hecho, este año el crecimiento del PIB ha vuelto a subir alrededor de un punto, siendo ahora del 8,5% (entre 7 y 8% es el nivel de crecimiento ideal según los economistas).

Mucha gente tiene la opinión de que si a China les va bien es porque los trabajadores trabajan mucho y no protestan. En primer lugar, para que una economía crezca es necesario que haya un fuerte consumo interno, cosa que ya hay en China. En segundo lugar, en 2008 se manifestaron 12 millones de personas, una cifra sorprendente. Las manifestaciones en China se focalizan en las empresas privadas y, en diversos casos, estas empresas acaban yéndose del país, y la empresa pasa a manos de los trabajadores, que reciben el apoyo del gobierno.

En segundo lugar, le Ley del Trabajo de China establece una jornada de 8 horas al día, 5 días a la semana, con un máximo de 36 horas suplementarias al mes pagadas (un máximo de 9,10 horas al día). Por supuesto, el trabajo infantil está radicalmente prohibido. De hecho, el propio Partido Comunista de China (PCCh) ha denunciado los casos de trabajo infantil, como pasó recientemente en la sucursal en china de la empresa Foxconn.

DICTADURA O DEMOCRACIA

La visión de China como una dictadura está muy extendida. Es cierto que, el PCCh es el partido más grande del mundo, con 81 millones de integrantes. No obstante, en China hay muchos otros partidos. Por ejemplo, el Comité Revolucionario del Kuomitang (CRK) -escisión del que otrora fuera el mayor enemigo de la revolución China, el Kuomitang¸ que impuso la dictadura de Chiang Kai Shek- sigue siendo un partido legal, con 65.000 miembros. El CRK apoyó la revolución en contra de las potencias extranjeras. Otros siete partidos más, de visiones muy distintas, siguen en pleno funcionamiento, y las empresas extranjeras dominantes en Macao y Hong-Kong tienen su representación en el sistema democrático chino.

Actualmente, China cuenta con dos cámaras: por una parte, la Asamblea Nacional del Pueblo Chino, de carácter legislativo, para la que cada ciudadano elige al representante de su barrio, los representantes del barrio al de la ciudad, éstos a los de la prefectura, y así sucesivamente. Por otra, el Consejo Consultivo del Pueblo Chino, para el que se realizan las “elecciones normales”, donde se vota a los representantes de los partidos. El PCCh cuenta con el apoyo de la mayoría del pueblo.

CAPITALISMO O COMUNISMO

Lenin nos advertía de que el socialismo presentaría muchas formas. Realmente, no existe un sistema económico socialista, así como no existe un sistema económico “modernista”: sólo existe el feudalismo o el capitalismo, el capitalismo o el comunismo. El socialismo se entiende, entonces, como ese proceso de cambio y transición, en el que pueden haber retrocesos, pero que conducen al modelo comunista.

Así pues, criticar al socialismo de mercado chino por que hay empresas privadas es absurdo. Es como si tildáramos de feudal a la Inglaterra de la Revolución Industrial porque conservaba sistemas pre-capitalistas. De hecho, países como España o Inglaterra, en un capitalismo muy avanzado, presentan figuras y formas feudales, como la famosa Cámara de los Lores. Así como no puede decirse que EEUU es comunista por tener empresas públicas, no se puede decir que China “es en realidad capitalista” porque hayan empresas privadas. Además, para que se dé el modelo socialista totalmente desarrollado (todo empresas de propiedad socialista; sociedades laborales) el socialismo debe imperar en la mayor parte del planeta, pues sería absurdo que los países comunistas se aislaran del mundo, “esperando” a que llegue el comunismo al resto de países.

Este modelo (estalinista) se ha demostrado un fracaso, además de ir en contra de la NEP de Lenin, que desarrollaba un proceso, salvando las distancias, muy parecido al socialismo de mercado chino, al “Doi Moi” Vietnamita y a los “nuevos alineamientos” del Partido Comunista Cubano.

¿Dónde está la diferencia? En la dictadura del proletariado y en la transformación progresiva de los medios productivos hacia formas socialistas a largo plazo. En China, entre el 67 y el 70% de los medios productivos pertenecen a empresas públicas, las industrias esenciales (transportes y energía) son propiedad del estado, como aconsejaba el propio Marx, y en 2008 se invirtieron 588.000 millones de dólares en el sector público, con lo que, según informes del Banco Mundial, lo público cada vez devora con más avidez a lo privado. Por otra parte, las empresas privadas, en su mayoría extranjeras, están fuertemente intervenidas y bajo control. La situación en Vietnam es semejante.

Atendiendo a los textos clásicos del marxismo (Marx, Engels y Lenin) China no sólo sigue la vía socialista, sino que representa una esperanza para todos los comunistas del mundo.