lunes, 7 de octubre de 2013

La necesidad de nacionalizar la banca

TEODORO NELSON 


Todos los días podemos contemplar la flagrante defensa del sistema privado y de la banca. De hecho, los grandes banqueros están obteniendo cada vez mayores beneficios. A su vez, estos grandes bancos controlan los grandes medios de comunicación, que están en manos de grandes caciques de la información. Por supuesto, estos medios son una enorme fuente de influencia y presión política.

Por otro lado, los miembros del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo reciben cuantiosas remuneraciones por impartir conferencias en fundaciones de estas entidades bancarias. Conferencias que muchas veces, como en el caso de Garzón, ni siquiera se realizan.

Ni decir tiene de las financiaciones ilegales a los políticos, las comisiones por las obras, o los grandes créditos que los bancos condonan a los partidos, y sobre las que el Banco de España se niega a dar información.

Es decir, las grandes empresas (la mayoría en manos de las entidades bancarias) controlan desde el poder judicial a los medios de comunicación.

Pero esta estructura piramidal de poder hace a su vez más fácil socializar la economía y, por ende, nacionalizar la banca. ¿Por qué hacerlo?

En primer lugar, debemos aclarar que ahora mismo se está haciendo justo lo contrario. El 75% del aumento de la deuda pública desde 2010 lo ha comprado la banca española. Además, el Estado español sigue dando el dinero público para que las grandes entidades bancarias puedan seguir registrando beneficios –a costa de la sanidad, la educación y los salarios de los trabajadores–. El último ejemplo son los 36.000 millones de euros que el Estado ha condonado de facto a los bancos, a pesar de que estos han aumentado sus beneficios. O sea que, al mismo tiempo, son los mayores receptores de dinero del Estado y sus principales acreedores.

Y a pesar de ello, los bancos siguen sin dar crédito. Evidentemente, si el Estado te asegura los beneficios, ¿para qué vas a dar pequeños créditos a los trabajadores?

Esa es su solución: quitarnos derechos laborales, sanidad y educación para salvar a la banca que nos metió en la crisis con la burbuja financiera. Ah, pero han aumentado las exportaciones y el turismo. Cómo no van a aumentar, si hay que pagar menos a los trabajadores y podemos vender más barato. Vamos, que para producir y aumentar el PIB un poco más nos cargamos el mercado interno, la base de cualquier economía. Casi 100.000 cotizantes menos: se está destruyendo trabajo y con ello, consumo. Con lo cual es imposible que aumente la oferta, y con ello, el trabajo, demostrando que el argumento “los empresarios tienen que tener dinero para crear empleo” no se sostiene.

Lo que hay que hacer es aplicar unos impuestos muy fuertes a los sectores más ricos (los asalariados pagan el 20% de IRPF o más mientras las grandes empresas el 3% de media). Y, lo más importante, subirles el sueldo a los trabajadores, para que se estimule el consumo y la producción.

La pregunta siguiente es obvia: ¿de dónde sacar el dinero? Muy sencillo: de donde haya.

Es decir, si a esas 35 grandes empresas del Ibex, si a esos grandes bancos que sacan más dinero que nunca gracias a la miseria de la gente y a estafarla con las hipotecas, los nacionalizáramos, no sólo podríamos dejar de pagar los bonos, sino que además todo el dinero que se quedan los banqueros y que se van a cuentas en paraísos fiscales regresarían a la economía y a la circulación del mercado español, subiendo las salarios y potenciando un buen sistema educativo-sanitario.

Determinados sectores opinan que hay que dejar que los bancos quiebren, pero eso sólo provocaría que se marcharan con el dinero de todos, de todas las hipotecas de los trabajadores y de sus cuentas; sólo contribuye a proteger los intereses de los banqueros. Lo que hay que hacer es más radical: redistribuir la riqueza hacia las masas, creando mercado. Y la riqueza hoy por hoy está en los bancos.
Pero, como hemos visto arriba, esta minoría plutócrata controla el Estado. Y protegerán sus intereses hasta las últimas consecuencias, e incluso si eso supone dar un golpe de Estado. Para que se dé una revolución económica que permita que la mayoría controle sus medios, hace falta una revolución social y política.


NOTAS:

http://www.libertaddigital.com/economia/el-contribuyente-medio-no-llega-a-mileurista-y-paga-al-fisco-4000-euros-al-ano-1276367481/

http://blogs.cincodias.com/el_economista_observador/2013/07/qui%C3%A9n-compra-nuestra-deuda-p%C3%BAblica.html