miércoles, 11 de octubre de 2017

Hermafrodita

El océano se marcha tras tus pasos,
Se marchan la primavera oxidada
Y los hombres desnudos,
Las máquinas infestadas de sangre
Y el sexo de las mujeres.

Se marchan los caníbales solitarios
Y las madres hambrientas,
El silencioso danzar de los esfínteres
Bajo las bóvedas de hierro.

Se disuelven tus huellas
En el agua plomiza,
En la electrónica de unos labios
Que se apagan.

Se marcha el sol
Y el loto se abre,
De su silencio surge
La sangre femenina de la luna
Y el frío tenebroso
Del acero.